A nuestra hija Mariana Isabel,
en el día de su Primera Comunión

Querida hija Mariana Isabel:

Nuestra felicidad aumenta hoy al asistir a tu Primera Comunión. Desde que supimos de tu existencia y tu próxima llegada a nuestro hogar, sólo hemos tenido buenos recuerdos de tí y en cada día de tu vida has sido una bendición para nosotros tus padres. Con cálido orgullo, te hemos visto crecer y solidificar las lindas cualidades de tu linda persona. Recordábamos hoy cómo desde que apenas podías hablar solías tomar la palabra con solemnidad para decir la oración de gracias por los alimentos. Al mismo tiempo que procedías con seriedad y firmeza, tu carita siempre esbozaba una fascinante sonrisa. Ha sido siempre muy fácil quererte. También recordamos como desde tus primeros pasos escolares, lograbas centrar la atención y el cariño de tus compañeros hasta el punto de ser llamada cada vez que algunos de ellos consideraba que alguien debía defender a un amigo; allí salías tú convencida y convincente, de tu función y capacidad de ayudar. Así has crecido, responsable y desprendida, generosa, exigente contigo y con los demás.

Este día de tu Primera Comunión ha sido también resultado de tu empeño. Desde hace más de un año habías manifestado tu deseo de realizarla por estas fechas, antes que la programada con tus compañeros de escuela.

Tu empeñó te llevó a estudiar y prepararte para este día por tu cuenta y bajo tu responsabilidad, contentos vemos cómo lo has logrado.

Damos gracias a Dios por tu existencia y tus cualidades. Sabes que siempre tendrás nuestro inmenso amor. También nuestra gratitud porque eres una fuente contínua de nuestra felicidad. Celebraremos contigo hoy tu comunión y nuestra renovación de votos matrimoniales, después que tus padres hemos cumplido los 25 años de casados. Podemos asegurarte que en esta renovación está también la que tu nos das con tu sonrisa y presencia y con tu amor. Es tanto el privilegio que nos has concedido Dios de ser tus padres, que siempre estaremos destilando nuestro agradecimiento.

Deseamos que tu Primera Comunión sea una experiencia de grato recuerdo y de riqueza en tu vida. Que Dios te guíe siempre en tu vida y actos y tú tránsites por un camino bello y florido, lleno de felicidad. Quiera también Dios ayudarnos, para que te podamos acompañar por muchos años, y que siempre encuentres confort en nuestro amor.

Te damos nuestras bendiciones, tus padres, Yolanda y Francisco.

Caracas 27 de Octubre del 2001.

 Carta de mis padres | Celebrando | Escríbeme | Home




Mariana Ruíz | Mi Primera Comunión
Día 27 de octubre de 2001
Iglesia Nuestra Señora de La Caridad del Cobre, Santa Paula,
Caracas - Venezuela
E-mail:
frumanresa@cantv.net

 

Diseño FolletoWeb